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Podología · Infiltraciones ecoguiadas · 6 min de lectura

Infiltración de ácido hialurónico ecoguiada: una opción para el hallux rigidus y la artrosis de tobillo

El hallux rigidus (la artrosis del dedo gordo) y la artrosis de tobillo duelen al caminar, al empujar el paso y al calzarse, y no siempre ceden con analgésicos, ejercicio o plantillas. El ácido hialurónico, un lubricante natural de la articulación, es una opción segura y poco invasiva cuando el primer escalón no basta. Y guiarla con ecografía marca la diferencia entre infiltrar y acertar: el producto llega exactamente a la articulación, que en el pie es pequeña y difícil de pinchar a ciegas.

Qué es y para qué sirve

El ácido hialurónico (la "viscosuplementación") aporta a la articulación una sustancia que normalmente está en su líquido sinovial y que se pierde con la artrosis. No regenera el cartílago ni cura la artrosis, pero puede mejorar el dolor y la función durante un tiempo. Tiene sentido plantearlo como segunda línea: cuando el dolor del dedo gordo o del tobillo limita y no ha cedido con analgésicos, ejercicio, ortesis o adaptación del calzado. Su mejor baza, además del posible alivio, es un perfil de seguridad muy favorable.

Hallux rigidus: alivio del dolor del dedo gordo

01 Francia · Nancy · 2022

El dolor del dedo gordo baja a más de la mitad tras una infiltración

Estudio prospectivo multicéntrico con 65 pacientes con hallux rigidus tratados con una única infiltración intraarticular de ácido hialurónico guiada por imagen: el dolor medio bajó de 6,5 a 2,8 sobre 10 a los 3 meses (cambio −3,1; p<0.0001), con mayor beneficio en los grados leves-moderados.

Es un estudio sin grupo placebo, por lo que sus autores piden ensayos controlados para confirmarlo, y los efectos adversos fueron leves y transitorios (un aumento pasajero del dolor del dedo que cedía en pocos días). Aun así, refleja lo que se ve en consulta: en el hallux rigidus inicial, muchos pacientes alivian el dolor de forma apreciable y recuperan el paso.

Galois L, Coillard JY, Porterie J, Melac-Ducamp S, Conrozier T. Open-Label Pilot Study of a Single Intra-Articular Injection of Mannitol-Modified Cross-Linked Hyaluronic Acid (HANOX-M-XL) for the Treatment of the First Metatarsophalangeal Osteoarthritis (Hallux Rigidus): The REPAR Trial. Clin Med Insights Arthritis Musculoskelet Disord. 2022;15:11795441211055882. doi:10.1177/11795441211055882

Por qué guiarla con ecografía

02 EE. UU. · Nueva York · 2013

En el dedo gordo, la ecografía lleva la aguja a la articulación

Estudio anatómico que describe la técnica ecoguiada en plano para la articulación del primer dedo: 10 de 10 infiltraciones alcanzaron la articulación diana, minimizando además el daño al cartílago vecino.

La articulación del dedo gordo es pequeña y acertar el espacio articular a ciegas no es trivial. Ver la aguja entrar en tiempo real con el ecógrafo permite depositar el producto donde tiene que actuar y esquivar las estructuras que conviene no tocar. No es un extra estético: es lo que hace que la infiltración llegue a su sitio.

Sahler CS, Spinner DA, Kirschner JS. Ultrasound-guided first metatarsophalangeal joint injections: description of an in-plane, gel standoff technique in a cadaveric study. Foot Ankle Spec. 2013;6(4):303-6. doi:10.1177/1938640013493465

03 EE. UU. · Birmingham · 2020

A ciegas se falla; con ecografía, no

Comparación directa en una articulación pequeña del pie: las 5 infiltraciones ecoguiadas entraron en la articulación, mientras que las 5 hechas solo por palpación fallaron (una acabó incluso en otra articulación), confirmado por fluoroscopia.

En las articulaciones pequeñas del pie, infiltrar guiándose solo por el tacto deja un margen de error grande: el producto puede quedarse fuera de la articulación y no hacer efecto. La ecografía no solo confirma que la aguja está donde debe, también deja ver de paso el estado del tendón o la articulación. Por eso infiltramos siempre con control ecográfico.

Jha AJ, Viner GC, McKissack H, Anderson M, Prather J, Shah AB, et al. Accuracy of talonavicular injection using ultrasound versus anatomical landmark: a cadaver study. Acta Radiol. 2020;61(10):1359-1364. doi:10.1177/0284185120901507

Seguridad y tolerancia

04 Australia · Melbourne · 2024

Mejor tolerado que el propio placebo

En la revisión Cochrane más reciente sobre la artrosis del dedo gordo, hubo menos efectos adversos con ácido hialurónico que con placebo (27 de 75 frente a 43 de 76; RR 0.64; IC95% 0.44 a 0.91), en su mayoría una molestia pasajera en el punto de inyección, y ningún abandono por efectos adversos.

Esa misma revisión es prudente con la eficacia de una infiltración aislada (beneficio modesto frente a placebo), y por eso no la planteamos como un pinchazo suelto: la integramos en un plan, valorando la respuesta y repitiendo o ajustando la pauta cuando hace falta. Lo que sí queda claro es que es un tratamiento de consulta, seguro y bien tolerado.

Munteanu SE, Buldt A, Lithgow MJ, Cotchett M, Landorf KB, Menz HB. Non-surgical interventions for treating osteoarthritis of the big toe joint. Cochrane Database Syst Rev. 2024;6(6):CD007809. doi:10.1002/14651858.CD007809.pub3

Tobillo y fascia plantar

05 Canadá · Burlington · 2018

En el tobillo artrósico, una mejora sostenida a los seis meses

Revisión sistemática que reunió tres ensayos aleatorizados (109 pacientes): el ácido hialurónico mejoró los síntomas frente a suero salino a los 6 meses, con una diferencia media de 12,47 puntos en la escala AOS (IC95% 1,18 a 23,77; p=0.03).

Son estudios pequeños y el beneficio es modesto, así que la decisión es individualizada. Pero para muchos pacientes con artrosis de tobillo que no quieren o no pueden operarse, es una opción razonable de segunda línea: poco invasiva, repetible y compatible con el resto del tratamiento.

Vannabouathong C, Del Fabbro G, Sales B, Smith C, Li CS, Yardley D, et al. Intra-articular Injections in the Treatment of Symptoms from Ankle Arthritis: A Systematic Review. Foot Ankle Int. 2018;39(10):1141-1150. doi:10.1177/1071100718779375

06 Japón · Kashihara · 2018

También en el talón: alivio en la fascia plantar

Ensayo aleatorizado, doble ciego y multicéntrico con 168 pacientes con fascitis plantar crónica: el ácido hialurónico de alto peso molecular alivió el dolor más que el control (cambio en la escala visual analógica −3,3 vs −2,4 cm; p=0.029), sin efectos adversos serios.

No todo es articular: aquí el ácido hialurónico se infiltra en la fascia, y sirve como vía complementaria cuando el talón sigue doliendo pese al tratamiento habitual. El seguimiento del estudio es a corto plazo, así que lo planteamos como un apoyo dentro del plan, no como sustituto del ejercicio y la carga progresiva.

Kumai T, Samoto N, Hasegawa A, Noguchi H, Shiranita A, Shiraishi M, et al. Short-term efficacy and safety of hyaluronic acid injection for plantar fasciopathy. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2018;26(3):903-911. doi:10.1007/s00167-017-4467-0

Take-home

En Avanza Salud podemos ayudarte

Realizamos infiltración de ácido hialurónico guiada por ecografía en el pie y el tobillo: hallux rigidus, artrosis de tobillo y otras articulaciones donde la precisión importa. Empezamos por una valoración clínica y ecográfica para confirmar la indicación; la infiltración se hace en consulta, con la ecografía garantizando que el producto llega a la articulación, y siempre dentro de un plan que incluye ejercicio, ortesis y adaptación del calzado. No es una bala mágica ni sustituye al ejercicio: es una opción segura y bien tolerada para cuando el primer escalón no basta. Si el dedo gordo o el tobillo te limitan al caminar, podemos valorar si el ácido hialurónico encaja en tu caso.

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